La ley de la consistencia

La ley de la consistencia consiste en una fuerte obsesión por ser (y parecer) consistentes con lo que ya hemos hecho o decidido.

Una forma de utilizar este principio es lograr una gran venta comenzando con otra pequeña. En ese contexto, la venta pequeña no tiene como objetivo lograr beneficios sino lograr un compromiso por parte del cliente que luego deriva en otra venta substancial.

Ya lo dice un antiguo proverbio árabe: lo importante es meter la cabeza del camello en la tienda del cliente.

En el blog Marketísimo, César Pérez Carballada publica dos magistrales artículos sobre el entramado sicológico de esta ley, citando varios fascinantes estudios sobre conducta humana y sus posibles aplicaciones a las ventas.

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Marketing Positivo, Actualizado en: lunes, febrero 09, 2009