¿Quién nos salvará?

Toda la vida me he esforzado en no ser fanático de nada, en no caer en esa suspensión del raciocinio que es la entrega incondicional a una causa o persona, pero con Seth Godin me lo está poniendo difícil, y aún a riesgo de que me acusen de haberme convertido en un fanboy, ya que son varias las menciones al autor en este blog, vuelvo a la carga.

Entiendo perfectamente a quienes le critican, incluso estoy de acuerdo en casi nunca presenta ideas realmente novedosas, pero al revés de otros considero ésta su mayor virtud. No me parece que su papel sea el de quien descubre el tesoro, sino el de quien traza el plano que lleva hasta allí y nos lo entrega a todos para nuestro uso y disfrute sin límite. Quizás no sea el primero que lo cuenta, pero es el que mejor lo cuenta.

Y para muestra el artículo publicado ayer en su blog: Who will save us? que no he podido resistir la tentación de traducir.

¡Date cuenta!, el mundo se está moviendo bajo tus pies a una velocidad inimaginable. ¿Te estás enterando o eres de los que están encerrados en su despacho mirando en su ordenador la página de inicio de Facebook sin saber qué hacer y preguntándose quién te salvará? Escucha al maestro Godin:

¿Quién nos salvará?

¿Quién salvará a las editoriales?

¿Quién salvará a los periódicos?

¿Qué significa "salvar"?

Si con salvar te refieres a "lo que hará que las cosas sigan como están" entonces la respuesta es nada. Se acabó.

Si con salvar te refieres a "quién mantendrá el trabajo de los impresores y de los chicos del reparto y los escuadrones de contables y responsables de caja y distribuidores y compradores de librería y asistentes del editor y hasta los que traen el café", entonces la respuesta sigue siendo nada. Ni el Kindle, ni el iPad ni una ley del Congreso.

Necesitamos dejar atrás la idea de salvar, porque el status quo está abandonando el edificio, y a toda prisa. No sólo en el sector editorial por supuesto, en tu industria también.

Si quieres saber quién salvará el placer de leer algo divertido o la posibilidad de acceder a las últimas noticias o el valor de permitirte que un libro te cambie, entonces no te preocupes. No necesitan ser salvados. De hecho, vivimos el momento en que podemos encontrar la forma de multiplicar estos beneficios por diez, precisamente porque no tenemos que gastar un monton de recursos en salvarlos.

Toda revolución destruye el punto medio central primero y más salvajemente.

Imagen: country_boy_shane
Marketing Positivo, Actualizado en: miércoles, febrero 03, 2010