Nunca discutas con un cliente

El orgullo es una de esas características humanas que poseen las dos caras de la moneda: lo mismo es la natural sensación de satisfacción que se experimenta por la consecución de un valioso logro personal, que un exceso de estima propia que te convierte en arrogante, y la arrogancia es uno de los peores defectos de un vendedor.

Entre las miles de formas posibles de perder una venta, discutir con el cliente ocupa uno de los lugares preminentes.

Desde hace decenas de años los vendedores conocen la máxima: "Ganar la discusión es perder la venta", y sin embargo siguen discutiendo cada vez que su orgullo se ve tocado por una objeción del cliente, y se empeñan en obtener una inutil victoria dialéctica.

Piénsalo: ¿de qué sirve ganar una discusión si sales con el pedido en blanco?, ¿eres polemista o vendedor?

Si eres vendedor tu orgullo lo ganas cerrando la venta, no ganando discusiones.

Marketing Positivo, Actualizado en: jueves, mayo 03, 2012