Día de la Internet Segura 2012

Hoy es el Día de la Internet Segura, un evento que tiene lugar cada año en el mes de febrero, y se celebra en más de 70 países de todo el mundo con el objetivo de promover un uso responsable y seguro de las nuevas tecnologías, especialmente entre menores y jóvenes. Internet Segura se coordina en España por Protégeles.

La Asociación Profesional Española de Privacidad (APEP) ha publicado una Nota de Prensa con motivo del evento.
Con el lema “Conectando Generaciones” hoy Europa y varios países y organizaciones de todo el mundo celebran el Día de Internet Segura. El objetivo de esta celebración, que habitualmente aborda los problemas vinculados a los riesgos que el uso de internet plantea a los menores, es subrayar la importancia de descubrir este medio de modo seguro de la mano de padres y profesores.

La Asociación Profesional Española de Privacidad se adhiere y reivindica los objetivos de esta campaña. Desde nuestro punto de vista el aprendizaje del valor que para un menor posee el control de su información resulta estratégico para garantizar su seguridad. Nuestros hijos e hijas se enfrentan en las redes a grandes riesgos, -sexting, grooming, cyberbullying-, que deben conocer pero también a grandes oportunidades en términos educativos, de ocio y sobre todo de socialización. Por ello, no basta con advertir sobre los riesgos es necesario que aprendan a valorar su información personal, a identificar los sitios legalmente confiables, a saber cuando deben adoptar un rol anónimo, o con pseudónimo, o identificado, a configurar sus perfiles de privacidad y a ejercer sus derechos.

El derecho fundamental a la protección de datos constituye una herramienta fundamental para garantizar no sólo la seguridad de los menores en internet sino también la de todos nosotros. En nuestro país, la legislación específica de protección del menor y de modo muy concreto el artículo 13 del Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica de protección de datos de carácter personal fijan condiciones jurídicas muy claras: 1) prevalencia del interés del menor; 2) necesidad del consentimiento parental cuando el menor tiene una edad inferior a 14 años, pero también cuando la edad sea superior pero el negocio jurídico vinculado al tratamiento de su información también lo requiera; 3) consentimiento autónomo, por ejemplo en redes sociales, de los mayores de 14 años; 4) necesidad de una información en la recogida de sus datos comprensible y desprovista de legalismos; 5) prohibición de recabar datos relativos a la familia, excepto para obtener consentimiento o autorización parental; y 6) obligación de verificar la edad del menor. Ello, compromete de manera particularmente rigurosa a los profesionales de la privacidad en su quehacer cotidiano. Nuestra tarea pasa, necesariamente, por ofrecer los mejores consejos a los responsables de ficheros para implementar el cumplimiento de estas exigencias legales y asegurar que los responsables de los ficheros cumplen diligentemente con la legalidad vigente.

Sin embargo un Ordenamiento Jurídico riguroso no es garantía suficiente. Los responsables de los ficheros se enfrentan a distintos riesgos directamente derivados del comportamiento de menores que carecen de una educación adecuada. De poco sirve implementar un método de verificación de edad que excluya el acceso a contenidos para adultos, o que fije un límite de acceso si el menor de modo consciente, y sin control parental, falsea su edad. Las empresas enfrentan las exigencias normativas con rigor pero sin recursos, sigue faltando una herramienta equivalente al DNI electrónico que sirva para los menores, en particular los menores de 14 años.

Por ello, hoy más que nunca resulta indispensable el compromiso de los poderes públicos y de la comunidad educativa. Los primeros deberían proveer métodos de asignación de la identidad digital seguros y respetuosos con la privacidad de los menores pero capaces de permitir a los proveedores de servicios en internet respuestas de validación sobre ciertos atributos de los usuarios como la edad. Además, debe considerarse seriamente la inclusión en los planes de estudio de materias relacionadas con internet y, en particular, el aprendizaje sobre el valor de la información personal y la identidad.

Se trata de una tarea que debe comprometer a los formadores de nuestros profesores, Universidades y procesos de formación continuada, a los maestros y a los padres. El derecho fundamental a la protección de datos es la primera y más importante de las garantías de nuestra libertad en internet. Una sociedad consciente del valor de este derecho será, sin duda, una sociedad más segura.


Marketing Positivo, Actualizado en: martes, febrero 07, 2012