Lo políticamente correcto, el Apocalipsis y los quesos que se mueven

Cuando uno escribe un blog no puede dejar de reflexionar en ocasiones sobre la responsabilidad de lanzar sus palabras al espacio virtual y desconocido, aunque sea para una pequeña audiencia como es el caso.

Así por ejemplo uno cita la Jornada de Puertas Abiertas de la AEPD de pasada, sin merecer más comentario, cuando en realidad se le quedan las ganas de escribir que uno estuvo allí y aquello eran tres señoritas (muy monas, eso sí) que atendían tres simétricas y ordenaditas mesas donde apilaban Memorias, libros muy serios de legislación europea, blocs de notas y bolígrafos promocionales, tazas de desayuno con un moderno logo de la Agencia y hasta caramelos AEPD (prometo en breve una foto del conjunto). ¡Ah!, se me olvidaba, también un entretenido (digo yo) vídeo sobre la protección de datos que no pudimos ver a pesar de los esfuerzos del guarda de seguridad por encontrar al informático responsable (?).

Viene esta reflexión a cuento de las opiniones de FECEMD (Federación Española de Comercio Electrónico y Marketing Directo) acerca del nuevo reglamento de la LOPD recibido aquí con alborozo, y que para ellos es algo así como el Apocalipsis del sector según se recoge en “Decepción en el sector del comercio electrónico y marketing directo e interactivo por el nuevo Reglamento de Protección de Datos” y en "La AGPD parece tener más un fin recaudatorio que el de un bien social”.

Ya que GM2 es miembro (activo) de FECEMD la norma impone prudencia, pero ya que MK+ no es miembro más que de si mismo y total estamos a domingo, me apetece opinar que:
  • Es absurdo suponer que una limitación legal al uso masivo de las nuevas tecnologías de forma indiscriminada pueda poner en peligro al sector. ¿Acaso no existía este antes de la aparición de estas tecnologías? Es un debate tan absurdo como el que asegura que la música puede morir por la crisis de los soportes, como si no tuviéramos siglos y siglos de música antes de la invención de los primeros discos de pizarra.
  • Durante décadas buena parte de este sector vivió de recoger datos en cupones insertos en diferentes publicaciones donde los clientes rellenaban datos personales de su puño y letra, con un concepto muy similar al del actual Consentimiento Inequívoco, es decir, resultaba evidente que la persona estaba cediendo esos datos voluntariamente. Con la aparición y desarrollo de Internet y los software de recopilación y tratamiento masivo de datos, algunas empresas han optado por tomarse la privacidad por montera ignorando no sólo la legalidad vigente, sino las más mínimas normas de educación y respeto. Eso es lo que este nuevo reglamento trata de acotar, con todos los defectos lógicos que corresponden a una normativa aún joven y sujeta al continuo avance técnico, y que la Agencia deberá ir limando en sus Resoluciones e Informes Jurídicos.
  • Al final todo se resume en comprender algo tan sencillo como el artículo 5 de la LOPD:
    Los interesados a los que se soliciten datos personales deberán ser previamente informados de modo expreso, preciso e inequívoco:
    ( ...y el resto ya te lo sabes), y entender que más valen mil contactos informados e interesados por nuestro producto/servicio que cien mil e-mails cazados al azar. ¿Es mucho pedir que lo entiendan como ya lo están entendiendo otros?
  • Finalmente, si quieren sobrevivir y que no les ocurra como a la industria tradicional de la música, que por reaccionar tarde y mal está ahora al borde la desaparición, tendrán que comprender que como ocurre en la fábula del popular libro (y en este caso no por ello menos recomendable) “¿Quién se ha llevado mi queso?” el queso se ha movido y hay que salir a buscarlo.

Así que ya que estamos con el citado libro terminemos como es costumbre en positivo, citando el resumen de lo que aprendieron en la aventura sus ratoniles protagonistas:

  • El cambio es un hecho: El queso se mueve constantemente
  • Prevé el cambio: Permanece alerta a los movimientos del queso
  • Controla el cambio: Huele el queso a menudo para saber si se está enmoheciendo
  • Adáptate rápidamente al cambio: Cuanto antes se olvida el queso viejo, antes se disfruta del nuevo
  • ¡Cambia!: Muévete cuando se mueva el queso
  • ¡Disfruta del cambio!: Saborea la aventura y disfruta del nuevo queso
  • Prepárate para cambiar rápidamente y disfrutar otra vez: El queso se mueve constantemente.
Marketing Positivo, Actualizado en: domingo, febrero 03, 2008