Mis cubos de recogida

Creo que se ha hecho popular en la empresa mi respuesta estándar a cualquier petición de un CSI acerca de documentos, convenios, presupuestos, llamadas a clientes, etc., siempre acabo diciendo: "ok, envíame toda la información por mail".
Esta técnica viene a cuento de un libro que leí hace tiempo y ahora estoy releyendo (me hacía falta) y que recomiendo a todos: "Organízate con eficacia" de David Allen (ed. Empresa Activa, 2006).
La tesis central del libro es (muy resumida) que si tienes algo en la cabeza la mente no está despejada, porque destina parte de sus recursos a "mantener" esa memoria, o dicho en otras palabras lo que se conoce como "la parálisis del análisis".
El autor propone como solución (de la que a lo largo del libro desarrolla varias herramientas):
Cualquier cosa que considere inacabada en algún sentido ha de quedar integrada en un sistema fiable que sea exterior a su mente, lo que yo denomino un "cubo de recogida", que revisará de forma regular y al que sabe que acudirá.

Esa confianza en que los compromisos futuros están recogidos en un sistema fiable, es lo que hace que la mente quede liberada del compromiso de "recordar" las siguientes acciones y pueda dedicar toda su energía a resolver los asuntos inmediatos, sin interferencias.
¿Cuáles son mis cubos de recogida? Para lo que tiene día y hora fijos (citas con clientes, conferencias, ferias, cursos) uso la tradicional agenda de papel con su correspondiente versión electrónica, y para los asuntos sin hora (redactar convenios, telemarketing, ideas para los blogs, etc.) el correo electrónico (bandeja de entrada = cubo de recogida).
Y es por eso que seguiré diciendo lo de "mándame un mail".
Marketing Positivo, Actualizado en: miércoles, febrero 20, 2008