Exageraciones LOPD

La típica redacción o exposición en educación primaria o infantil en la que cada niño cuenta a qué se dedican sus padres, sus hermanos o sus tíos, no es legal a no ser que el colegio disponga del consentimiento de dichos afectados.
Eso aseguran en un artículo en la web de Aprendemas, cayendo una vez más en una exageración en lo que se refiere a la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD). Como si la LOPD no fuera ya de por si suficientemente compleja y en ocasiones difícil de cumplir, como para además sacarse de la manga prohibiciones extra.

Aclaremos que lo que la LOPD y su Reglamente de Desarrollo lógicamente exigen en el artículo 13, Consentimiento para el tratamiento de datos de menores de edad, es que:
  1. Podrá procederse al tratamiento de los datos de los mayores de catorce años con su consentimiento, salvo en aquellos casos en los que la Ley exija para su prestación la asistencia de los titulares de la patria potestad o tutela. En el caso de los menores de catorce años se requerirá el consentimiento de los padres o tutores.
  2. En ningún caso podrán recabarse del menor datos que permitan obtener información sobre los demás miembros del grupo familiar, o sobre las características del mismo, como los datos relativos a la actividad profesional de los progenitores, información económica, datos sociológicos o cualesquiera otros, sin el consentimiento de los titulares de tales datos. No obstante, podrán recabarse los datos de identidad y dirección del padre, madre o tutor con la única finalidad de recabar la autorización prevista en el apartado anterior.
  3. Cuando el tratamiento se refiera a datos de menores de edad, la información dirigida a los mismos deberá expresarse en un lenguaje que sea fácilmente comprensible por aquéllos, con expresa indicación de lo dispuesto en este artículo.
  4. Corresponderá al responsable del fichero o tratamiento articular los procedimientos que garanticen que se ha comprobado de modo efectivo la edad del menor y la autenticidad del consentimiento prestado en su caso, por los padres, tutores o representantes legales.
Es decir, que lo que no se puede hacer sin permiso de los titulares de los datos es plantarle al niño un cuestionario en el que tenga que decir en qué trabaja su tío por parte de madre y otros datos, y conformar con ese material un fichero, y es lógico que así sea. Pero de ahí a deducir que está prohibido hablar de tu familia en una redacción escolar (un montón de papeles sin estructura, ni organización ni orden concreto, que no forman un fichero de datos personales) va un buen trecho.

Foto: thinkpublic
Marketing Positivo, Actualizado en: viernes, septiembre 25, 2009