Cuanto menos sepas, más dinero ganarás

Artículo original: The Less You Know, The More Money You’ll Make by Neil Patel. Traducción: Jesús Pérez Serna.

¿Eres un emprendedor primerizo? ¿Estás tratando de aprender lo que necesitas para triunfar en ese mundo? Si es así, ¡bien!

A pesar de que vayas a tientas y cometas muchos de errores, he aquí por qué vas a ganar más dinero que los "sabelotodo":

Estás dispuesto a escuchar

Si estás perdido y confuso, ¿qué es lo primero que harás? Es probable que salir y buscar ayuda.

Ya sea haciendo una investigación en internet, enviando un correo electrónico a otro empresario, o con una llamada telefónica a un amigo... encontrarás la forma de obtener ayuda.

Una vez que obtengas alguna ayuda, escucharás y tratarás de seguir el consejo recibido.

Por otro lado, los sabelotodo tienden a no pedir ayuda, y si se encuentran con alguien que quiere ayudarles, suelen pasar por alto el consejo. O peor aún, van a seguir pidiendo consejo, pero nunca actúan en consecuencia.

Y si alguna vez llegas al punto en que tus clientes comienzan a darte un feedback, les escucharás.

Eres ingenuo

No quiero que lo tomes a mal, pero eres como un bebé. Estás entrando en un ámbito nuevo y aún tienes mucho que aprender.

Lo malo de ser ingenuo es que te llevará a cometer muchos errores. Sin embargo, la parte buena de ser ingenuo es que estés dispuesto a probar casi cualquier cosa, incluso si esa "cosa" es una idea estúpida.

Pero lo que probablemente no sabes es que es posible que tu negocio reciba la mayor parte de sus ingresos de esa estúpida idea que nunca pensaste que funcionaría.

Los sabelotodo no son tan flexibles cuando se trata de su modelo de negocio, lo que significa que van a ser lentos para evolucionar.

No eres un perfeccionista

No es que no te guste que todo sea perfecto, sólo que no sabes lo que es perfecto. Por eso te moverás mucho más rápido que los sabelotodos que están tratando de ser perfectos con su producto o servicio.

Al intentar crear un negocio perfecto, pronto te darás cuenta de que nunca hay final. Siempre encontrarás algo mal, y tardarás una eternidad en lanzar la empresa. Y si alguna vez llegas al punto de lanzamiento, pronto aprenderás que a los clientes no les gusta tu negocio "perfecto". Pero en este punto ya habrás perdido mucho tiempo y dinero, así que no serás capaz de centrar tu negocio de manera que responda a las expectativas de los clientes.

La agilidad es lo que tienes que saber que los sabelotodo no poseen, lo que significa que no deberías tener este problema.

No estás seguro

Cuando se espera de algo que haga una montaña de dinero, ¿qué pasa? Se tiende a no conseguir dinero. Y cuando no esperas de algo que te proporcione mucho dinero, ¿qué pasa? Te llega una montaña de dinero.

Debido a que no estás seguro, no deberías esperar que tu negocio te haga inmensamente rico. Lo que significa que vas a trabajar más duro para llegar a tus metas. Y cuando se trabaja más duro, las cosas buenas suelen ocurrir ... simplemente es una cuestión de tiempo.

Los sabelotodo tienden a ser más confiados, lo que perjudica sus posibilidades de éxito. Por lo general es algo que está justo delante de su nariz lo que hace que su negocio fracase.

Tienes hambre

No, no me refiero a que quieras ir a comer, sino a que realmente quieres tener éxito. Tienes ese fuego en los ojos y no es tanto porque lo quieras ahí, sino porque no tienes otra opción que encontrar la manera de conseguir algo de dinero para que puedas poner comida en la mesa.

Si eres un sabelotodo es probable que hayas hecho una cosa muy bien, que es poner suficiente dinero en el bolsillo, lo que significa que eres financieramente estable. Y si la empresa fracasa, no estarás viviendo en la calle ... por lo tanto, no estás igual de hambriento.

Conclusión

Lo sé, probablemente te preguntes por qué los empresarios experimentados siguen consiguiendo montañas de dinero.

Redoble de tambor por favor ... es porque los empresarios de éxito no son sabelotodos, sino experimentados. Empresarios con experiencia que saben que todavía tienen mucho que aprender y se dan cuenta de que no son expertos en todos los oficios.

Aunque hay una gran diferencia entre ser experimentado y ser un sabelotodo, es una línea fina. Sólo asegúrate de permanecer en el lado de la experiencia y lo más importante, mantenerte humilde de modo que no cometas el error de cruzar la línea.
Marketing Positivo, Actualizado en: viernes, enero 08, 2010

11 comentarios:

  1. Bien la primera parte, creo que es un argumento muy aceptable.
    En cuanto a la segunda, es más teoría, ya que para tener montones de dinero gracias a un proyecto influyen demasiadas variables, aunque, qué duda cabe, esta puede ayudar a cumplir ése objetivo.
    No podrás negar que hay ideas no muy buenas que dan dinero gracias a una concepción del negocio muy marketiniana (vamos ser más el ruido que las nueces) hamburguesas, galletas, etc que dan regalos que, en realidad, es lo único que interesa a los críos.
    Saludos desde Córdoba!

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  2. ¿Sabelotodos = gurús de Twitter, FB, etc... que asesoran a los demás pero ellos no emprenden nada?

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  3. Siempre hay que seguir aprendiendo. Saber esto es lo que evita convertirse en sabelotodo.
    Hace tiempo ya lo dijo uno: sólo se que no se nada.

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  4. Claro que sí! lo primero es agradecer estas ideas, luego intentar crítica constructiva....

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  5. Y falta añadir que los sabelotodos pueden causar un grave daño a su entorno como bien sabemos ¿verdad?

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  6. El sabelotodo, suele ser el hijo del empresario que lo a tenido todo en bandeja, el padre le ha dejado en herencia ese estupendo negocio que tanto le a costado ganar, partiendo de cero y siendo esa persona que ha escuchado y se ha dejado aconsejar para poder hacer realidad su empresa.

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  7. Muy bueno Jesús! Gracias amigo, esto me llega en el momento indicado (ampliaré por mail), por un momento pensé que me habías leído la mente. Es justo lo que necesitaba leer - Gracias!! =) Agur!
    Tu amiga Lau

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  8. Gracias a todos por los comentarios.

    Lau: Me alegro mucho que te sea de utilidad, ya contarás ;-)

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  9. Estoy muy de acuerdo. Añadiría que es preferible ser un pez (olvidar todo para recuestionarse siempre las decisiones) a un elefante (decidir echando mano de una experiencia que puede ser irrelevante en el momento actual).

    Ahora bien, hace tiempo seguí todas estas reglas en un negocio que tuve y aun así la cagué. Precisamente estoy escribiendo sobre ello: learnings del fracaso. Un saludo

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  10. Gracias por comentar Javier. Muy buena la metáfora del pez y elefante.
    Ya leeré tus aprendizajes del fracaso en tu blog.

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